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Política en clave femenina
Por Luis María Otero | 24.10.2007
En el contexto de una campaña electoral atípica, donde el folclore comiteril argentino es reemplazado por silencios que se escuchan, deviene el nuevo proceso de aprendizaje que significará elegir una presidenta. Hay dudas de que cambien las relaciones patriarcales y coincidencia en que no existe una agenda de género. Según los sondeos de opinión el 75 por ciento de las mujeres manifiestan “desinterés” por la política tradicional, pero por primera vez no cuestionan las candidaturas femeninas. Encuestadores y sociólogos tratan de escudriñar el ánimo de las y los electores.
“Ésta es una elección llamativamente fría, y puede deberse a diferentes razones: el acostumbramiento al acto de votar; la nueva legislación que restringe a pocos días las campañas electorales; la percepción de un resultado casi cantado; la sensación de que es muy poco es lo que puede cambiarse… Todo esto actúa en el colectivo social de tal forma que inmoviliza no solo a los electores, sino a los propios candidatos”, interpreta Antonio De Tommaso, titular del Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales (IOPPS), autor un estudio sobre la continuidad o ruptura con el modelo político patriarcal.
Para la socióloga y militante feminista Claudia Anzorena, esta supuesta “falta de pasión” puede tener que ver, en cambio, con “procesos más profundos de desencanto, en relación a la democracia que no cumplió la gran promesa, o por ahí a la desidia de pretender que sea otro el que arregle todo y no involucrarse”.
La socióloga desliza también una hipótesis interesante: ¿Será que desciende la pasión porque son mujeres las candidatas, o la pasión se había reducido antes y es por eso que pueden ser candidatas las mujeres?: “Acaso la causa es la gran fragmentación de la hegemonía -donde todos los caudillos quieren detentar el poder pero no pueden presentar un frente común-, lo que ha dado lugar a que las mujeres emerjan como candidatas”, aventura.
- ¿Todos estos cambios podrían tener que ver con el fin de una manera ‘patriarcal’ de hacer política?
- Simbólicamente podría ser significativo que una mujer ocupe un lugar que históricamente ha sido masculino, pero eso no indica que estas mujeres vayan a cambiar las relaciones patriarcales. Por eso hay que hacer hincapié en que si han llegado a ese lugar, no es por gracia divina, masculina, o inspiración propia. Al contrario, no hay que olvidar que si las mujeres accedemos a lugares diferentes a los históricamente asignados, es producto de que existe una tradición que busca modificar las relaciones patriarcales, una lucha anterior que ha cuestionado los lugares de subordinación que nos tocan en todos los ámbitos. Insisto en esto porque parece olvidarse muy a menudo; la historia no comienza cuando una llega sino que una la continúa, una contribuye, es un pequeñísimo eslabón en una gran cadena- responde Anzorena
- En un primer momento, es evidente que la noticia de una segunda vuelta entre dos mujeres sería noticia internacional. Ahora, interpretar que esto sería el fin del patriarcado histórico es demasiado. Los argentinos nos caracterizamos por una fuerte volatilidad de las opiniones. Es decir; lo que hoy interpretamos como una señal que mejora las condiciones de género, mañana puede ser el argumento exacto para cancelar este tipo de debates de la agenda pública- aporta Antonio De Tommaso.
Un sondeo esclarecedor
El Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (UB) realizó un sondeo de opinión que indaga acerca de las percepciones que prevalecen en la actualidad respecto de la mujer que compite por cargos en procesos electorales. De acuerdo con el mismo, el 46 por ciento de los entrevistados cree que ser mujer es lo mismo que ser varón a la hora de enfrentar una campaña electoral, y más todavía: casi el 30 por ciento lo entiende como “una ventaja”.
“Ambas candidatas no llegarían a la situación de segunda vuelta por su condición de mujer. Ambas representan la política clásica e histórica en el país, con idénticos procederes y estrategias a los del varón, por lo que no habría un voto decisivo de género. Sí podríamos decir que, por los sondeos realizados, por primera vez la mujer electora no cuestiona las candidaturas de mujeres. Antecedentes históricos nos demostraron que a muchas mujeres argentinas, no les agrada que otras gobiernen”, dice Antonio De Tommaso
“En el caso de Cristina, ella es la ‘esposa de…’, la imagen es que ella llega a ese lugar porque ‘su marido’ la ubica, no |