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Políticamente correcta
Por Alejandra Waigandt | 12.12.2007
El 10 de diciembre asumió la primera presidenta mujer elegida directamente por la ciudadanía argentina, Cristina Fernández de Kirchner. En un discurso preciso y sin furcios, reconoció que le iba a costar más la tarea de administrar el Estado sólo por ser mujer. Si bien la flamante presidenta aseguró que cuidará que el Poder Legislativo discuta y debata libremente propuestas alternativas, organizaciones sociales esperan acciones concretas a favor de los derechos humanos de las mujeres y los derechos de género.
Cristina Fernández de Kirchner asumió la Presidencia de la Nación el lunes pasado, convirtiéndose en la primera jefa de Estado surgida de las urnas en la historia de Argentina. Recibió la banda presidencial y el bastón de mando de su marido y presidente saliente Néstor Kirchner frente a la Asamblea Legislativa. Luego ofreció un discurso de casi una hora, donde delineó algunos ejes de su gestión que caduca en 2011.
Al final de su oratoria, Fernández de Kirchner se refirió a la situación de inequidad de género. Dijo que sabía que le iba a costar más porque es mujer, en alusión a su futuro desempeño como jefa de Estado. “Se puede ser obrera, se puede ser profesional, se puede ser empresaria, pero siempre nos va a costar más”. Y afirmó entonces que “cree tener la fuerza para poder hacerlo” y cerró el tema diciendo que tiene los ejemplos de Eva Duarte de Perón y de las mujeres que “se atrevieron donde nadie se atrevió”, en relación a las 'Madres y Abuelas” de miles de hijas e hijos desaparecidos y cientos de nietas y nietos apropiados durante la dictadura militar.
La nueva presidenta fue políticamente correcta, conciliadora e intentó cuidar en todos los pasajes del discurso que no leyó, los tonos sexistas. Si bien no habló de las mujeres como un colectivo sujeto de derechos, abordó dos de los puntos claves de la gestión del presidente saliente, la política de derechos humanos y la reforma del sistema judicial. 'Falta aún que también abordemos el resto del Poder Judicial en la reforma que necesariamente deberemos darle, para que la gente, la sociedad, los argentinos vuelvan a sentir a la Justicia como un valor reparador y equilibrador'... Muchas veces cuando uno escucha algunas declaraciones precisamente de aquellos hombres que deben aplicar la ley y la Constitución, pero por sobre todas las cosas la garantía de la igualdad, porque si algo debe caracterizar el ejercicio de la democracia es la igualdad ante la ley, no solamente la libertad, es la libertad y la igualdad, la una sin la otra no funcionan. Y entonces cuando uno muchas veces escucha algunas declaraciones en cuanto a que esto no es posible, comprende muchas veces la desazón que envuelve a los ciudadanos y a las ciudadanas de a pie, como a mí me gusta llamarles. Y en esta tarea de reconstruir institucionalidad, el sistema democrático constitucional, creo que también los tres poderes del Estado, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y la Corte Suprema de Justicia, hemos finalmente derribado el muro de la impunidad y decretada la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final e Indultos, hemos aportado a la construcción del sistema democrático' (sic).
Los medios de comunicación locales e internacionales que abordaron la asunción de Cristina Fernández de Kirchner lo hicieron desde el punto de vista de la creciente influencia de las mujeres en la política argentina, pero casi toda la prensa local, en especial la televisiva, se concentró en la imagen de la mandataria, los “guiños” hacia su marido y los dichos sobre el modelo económico, la educación y las relaciones del país con el exterior.
Algunos medios digitales aseguraron inclusive que en el ámbito de la política internacional se leyó la asunción de la flamante presidenta argentina en clave de género y que por esa razón muchas delegaciones que concurrieron al Congreso fueron encabezadas por mujeres, tal como ocurrió con la del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, que estuvo representada por Pamela Cox. O destacaron la presencia de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aclarando que es la primera vez en la historia de Latinoamérica que dos mujeres coinciden en el poder.
Si bien la primera mandataria no mencionó a su par chilena durante el discurso inaugural, se sabe que han tejido una buena relación y son amigas. De hecho, una de las primeras audiencias tras ser inaugurada la nueva gestión fue con Michele Bachelet.
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