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El derecho a parir y no morir
Por Silvina Molina | 28.5.2008
Las cifras son contundentes. En Argentina la tasa de mortalidad materna es del 4,8 por cada 10.000 niños o niñas nacidos vivos en 2006. La realidad obliga a humanizar los números e invita a reflexionar sobre el camino transitado por las mujeres para ser protagonistas de sus derechos sexuales y reproductivos, y sobre todo, para sostenerlos. En esta entrevista Eleonor Faur, oficial de enlace en Argentina del UNFPA y la médica Mariana Romero, investigadora del CEDES coinciden en destacar los avances en nuestro país para lograr el acceso universal a la salud sexual y reproductiva.
''El importante logro que se produjo en la Argentina con la sanción de la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable, con la creación del programa homólogo y con otra serie de normas que buscan la protección de este derecho es una muestra de los avances que hay para lograr el acceso universal a la salud sexual y reproductiva. El relanzamiento del Programa este mes habla de un compromiso afianzado en este sentido'' dice la socióloga Eleonor Faur, oficial de enlace en Argentina del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).
''Hace cinco años no teníamos el Programa, ni el protocolo de atención post aborto, ni el protocolo para atender abortos no punibles'' agrega Mariana Romero, investigadora del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) y que estará presente hoy en el seminario nacional La reducción de la mortalidad materna: asignatura pendiente en la Argentina, convocado por Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) – Córdoba, CEDES (Centro de Estudios de Estado y Sociedad, y Grupo de Justicia y Género del CIEPP (Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas).
Todo esto en el haber. ¿Y en el debe? ''Que esos logros se sostengan, que se implementen'', aporta Mariana Romero.
Hay dos hipótesis respecto al incremento de la mortalidad materna. Eleonor Faur explica que la primera se relaciona con una mejor cuantificación de la misma. ''Sin embargo –aclara, estudios realizados por el programa de Becas en Salud, del Ministerio de Salud de la Nación en años anteriores, indican que la medición de estas muertes estaba razonablemente bien realizada''. La segunda hipótesis es que puede haber habido algunos focos en los que determinadas regiones sanitarias tuvieron una suerte de epidemia de muertes maternas. ''Si esto fuera así, sería altamente recomendable adelantar estudios específicos que puedan dar cuenta del modo en que se produjeron estas muertes, con alta participación de los equipos de salud que participaron en las regiones en donde se produjeron, de modo de poder identificar cuáles fueron los problemas específicos que resultaron en la muerte de las mujeres y trabajar sobre éstos para evitarlos en el futuro inmediato''.
En la Argentina desigual, Chaco tiene una tasa de mortalidad materna de 12,8 por mil contra el 1,8 por mil de la Ciudad de Buenos Aires. “La brecha entre algunas provincias creemos que se sostiene, sobre todo en las regiones NEA y NOA donde pensamos que se triplica o cuadriplica, pero la sociedad civil no cuenta con insumos que provengan desde el Estado para realizar un análisis confiable”, apunta Romero.
Argentina, un lugar para las madres
La organización Save the Children dio a conocer la investigación Estado de las madres 2008, donde menciona cuales son los mejores y los peores países en el mundo para ser madre. Para América Latina, el documento trae cuatro destaques positivos: Cuba, Uruguay, Costa Rica y Argentina, que figuran entre los 10 primeros países donde las madres viven mejor.
Para Eleonor Faur ''Argentina tiene una importante proporción de partos institucionalizados y de controles prenatales para buena parte de la población. Eso coloca al país en una buena posición respecto de la atención de la salud. En relación con las muertes maternas, Argentina muestra indicadores un poco más preocupantes, ya que la tasa duplica las de países de similares niveles de desarrollo como Uruguay, Chile o Costa Rica. Por eso insistimos en que el tema es realmente llegar a la universalización de estos beneficios de buena atención para todas las mujeres''.
Y Mariana Romero aclara que, en general, Argentina es un buen lugar para las mujeres que tienen embarazos deseados y buscados, pero ''la realidad es otra para las mujeres que viven otra situación''.
Acciones
La representante de UNFPA rescata que en muchos países se encuentran actualmente desarrollando |