Aborto
Facebook Twitter
   Violencia  | Femicidio


Claudia Lagos Lira

''Los medios refuerzan los estereotipos de género en contextos de violencia''
Por Gabriela Barcaglioni | 28.10.2008

La periodista chilena Claudia Lagos Lira observó que los relatos sobre los femicidios en la prensa de su país tienen características propias. Su investigación ''El feminicidio según la prensa chilena: otra forma de violencia contra las mujeres'' y la experiencia de monitoreo de los medios argentinos que realiza este portal, arroja coincidencias: los medios refuerzan los estereotipos de género a través de las construcciones sobre qué es ser hombre y qué es ser mujer en contextos de violencia.

Los medios son espacios simbólicos, producen y reproducen imágenes pero lo hacen en un entramado de otros discursos con lo cual su centralidad no es un excluyente.

En coincidencia con este pensamiento se encuadra el trabajo de la periodista chilena Claudia Lagos Lira quien se interesó e indagó cómo la prensa de su país realizaba la cobertura periodística de los femicidios.

''El feminicidio según la prensa chilena: otra forma de violencia contra las mujeres'', es la tesis que Lagos elaboró para obtener el grado de Magíster en Estudios de Género de la Universidad de Chile. Allí puntualiza que ''la prensa incluye el feminicidio, aunque de manera marginal'', que ''ha incorporado el concepto de femicidio a sus contenidos, pero de manera acrítica'' y que las notas ''refuerzan los estereotipos de género a través de las construcciones sobre qué es ser hombre y qué es ser mujer en contextos de violencia''.

Las conclusiones siguieron a la observación de los cinco diarios matutinos de circulación nacional: El Mercurio, La Nación, La Tercera, Las Últimas Noticias y La Cuarta.
 
''Analizamos todos los artículos de los diarios considerados en el estudio, sobre los casos de feminicidio de la muestra, y que fueron publicados durante la semana siguiente al hecho. En total, revisamos 478 ediciones, de los cinco diarios, y 17 semanas de un total de 52, para el año 2007'' cuenta la autora. A la ''marginalidad'' en el tratamiento, se suma la falta de permanencia en la agenda.

Lagos concluye que al reparar ''en el número de ediciones sucesivas en que un caso de feminicidio aparece, se trata de noticias de un día''.

La periodista, académica del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, observó que los casos que cobran notoriedad en la prensa son aquellos en los cuales la variable clase social los define. ''Los casos con mayor cobertura, en tiempo y en espacio, son aquellos que rompen aparentemente situaciones consideradas normales y que tienen que ver con protagonistas con estudios superiores y asociados a la clase media. Por oposición, los relatos periodísticos sobre la violencia contra la mujer asumen que los feminicidios –y, por lo tanto, la violencia de género- es propia de sectores sociales más desfavorecidos''.

Una característica que se reitera en Argentina, quien lee esta nota seguramente recordará femicidios con trascendencia mediática por este componente: Nora Dalmaso, Rosana Galeano, y María Marta García Belsunce.

No es el único rasgo compartido con la prensa argentina el hecho de que el sensacionalismo prime en los relatos. Un recurso que los vacía de contenido, los reduce y oculta la verdadera matriz cultural de los femicidios.

''La construcción sobre el feminicidio predominante nos remite a la idea de que estamos frente a una tragedia, sangrienta y motivada por una locura de amor. El hombre se sale de sus casillas. Era un hombre ''normal'' pero, de pronto, en un arrebato, fuera de sí mismo y de los marcos que lo contienen, asesina a su mujer'', dice Lagos. Este tratamiento, según venimos sosteniendo en este espacio, excluye los aspectos ideológicos y estructurales de la violencia contra las mujeres; no se considera sus implicaciones sociales en el ámbito político o económico.

En cuanto a lo que se dice del varón y la mujer en estas noticias la colega chilena señala que ''el hombre está asociado al espacio público y la mujer, al doméstico. Y algunos de los 'motivos' de los feminicidios esgrimidos por los relatos periodísticos refuerzan esta construcción: cuando la mujer intenta salir/se de su sitio (el hogar) para trabajar, construir lazos afectivos ajenos a la relación de pareja (amigas), el hombre, que ve amenazada su preeminencia en el espacio público (simbólicamente hablando) reacciona violentamente intentando devolver todo a su lugar lo que, al mismo tiempo, reproduce el binomio activo/pasiva''.

Los femicidios como un dispositivo disciplinador y sancionador que los medios bajo un relato de crónica policial reiteran permanentemente.

Lo esperable sería que comenzaran a multiplicarse los análisis, las reflexiones, como una acción de correr el velo de la naturalidad que por el momento los cubre.

Sobre cuándo los femicidios se incluyen en la agenda mediática chilena la autora señala el papel que en Chile han jugado las organizaciones de mujeres y los movimientos de base. ''Gracias a un trabajo sostenido de organizaciones feministas y de base durante la dictadura, la violencia contra las mujeres se transformó en un problema público: la Concertación lo incorporó en su programa y en la agenda del Servicio Nacional de la Mujer con distintas políticas en la materia, que incluyeron la promulgación de la primera ley sobre Violencia Intrafamiliar (VIF) en 1994'', dice Lagos.

Del movimiento de mujeres a la agenda política y seguidamente a los medios. Êse es el recorrido que tuvo el tema, similar al que se produjo en la Argentina en 1983, cuando una coalición de organizaciones feministas organizó el Tribunal contra la violencia, que por primera vez lanzó la consigna ''La violencia contra las mujeres es una cuestión política''.

Recorrido comprobado cuando se recuerda que los 8 de marzo de los primeros años de democracia en Argentina, en Plaza Congreso, reunían entre 3000 y 4000 mujeres levantando consignas tales como ''violación es tortura'' y otras reivindicaciones como la ley de divorcio, la patria potestad indistinta y la despenalización del aborto.

Esta impronta puede ser el punto de partida de un nuevo desafío para los feminismos, para las organizaciones de mujeres, dado que si bien el tema se ha visibilizado, el tratamiento que hacen los medios dista mucho de ser el deseable.

Esa distancia puede acortarse si finalmente los medios diversifican las fuentes a las cuales recurren para construir sus relatos sobre la violencia de género, especialmente los femicidios.

De esta forma se quebrará el discurso único que constituyen las fuentes-especialmente funcionarios de la Justicia y la policía- a las cuales se remiten los y las periodistas al preparar sus artículos, sus crónicas.

''A partir de la homologación de los relatos judiciales y policiales sobre qué es el feminicidio, la prensa consagra ciertos discursos y miradas hegemónicas hacia el fenómeno de la violencia contra las mujeres por razones de género y, nuevamente, restringe las complejidades propias del problema'', subraya Lagos.

El trabajo al que alude este artículo, que contribuye al debate y la reflexión de cómo abordan los medios (y quienes en ellos trabajamos) la violencia de género, cierra con las palabras de Laura Segato sobre la importancia de producir cambios que permitan una sociedad mas justa, mas equitativa: ''el trabajo de la conciencia es lento pero indispensable. Es necesario promoverlo, instigarlo, trabajar por una reforma de los afectos y de las sensibilidades (…). Los medios masivos de comunicación, la propaganda –incluyendo la propaganda de la propia ley- deben ser en esto aliados indispensables'', dice Segato, un objetivo y un deseo no tan lejano, si las miradas sobre la realidad son menos sesgadas, mas inclusivas.

Artemisa Noticias
 

 


Registro de femicidios se necesita, Por Gabriela Barcaglioni | 30-9-2008
Violencia de género en ascenso, Por G. B. | 30-9-2008
Cuando hay dudas no hay justicia, Por Gabriela Barcaglioni | 27-8-2008
Femicidios: 10 víctimas en julio, Por G.B. | 27-8-2008
El machismo que mata, Por G.B. | 9-7-2008
Barreda: Violencia y tolerancia social, parte de un mismo engranaje, Por Gabriela Barcaglioni | 11-6-2008
Femicidios: Registrar para no olvidar , Por G.B. | 11-6-2008
300 muertes y sólo 66 condenas, Por Gabriela Barcaglioni | 20-5-2008
Femicidios: 10 casos en abril, Por G.B. | 20-5-2008
Que no se nos ocurra ser infieles, Por Gabriela Barcaglioni | 16-4-2008
La violencia de género mata, Por G.B. | 16-4-2008
Medidas cautelares, medidas de riesgo, Por Gabriela Barcaglioni | 10-3-2008
La violencia no tiene medida, Por G.B. | 10-3-2008
Reclamo de justicia a un año del femicidio de Sandra Gamboa, | 19-2-2008
Femicidios 2008: Cuando la diferencia de edad es un factor de riesgo, Por Gabriela Barcaglioni | 13-2-2008
Femicidios 2008: La violencia no es amor, Por G.B | 13-2-2008
Ciudad Juárez: Cuerpos que hablan, Por Lourdes Godínez Leal, desde México | 1-2-2008
México: Primer caso de feminicidio ante la Corte Interamericana, Por Sara Lovera, desde México | 17-1-2008
Feminicidios 2007: Un balance que alerta, Por Gabriela Barcaglioni | 9-1-2008
Crónica de una muerte anunciada II, Por G.B | 9-1-2008
Violencia de género y acceso a la justicia: Las muertes evitables, Por Gabriela Barcaglioni | 5-12-2007
Violencia de género y acceso a la Justicia: Una realidad y un deseo, Por G.B | 5-12-2007
Feminicidios: Los casos más emblemáticos de los últimos 15 años, Por Gabriela Barcaglione | 23-11-2007
No a la Violencia: El femicidio no es un crimen pasional, | 19-11-2007
Varias historias y un mismo final, Por Gabriela Barcaglione | 5-11-2007
Ni una más, Por Alejandra Waigandt | 29-10-2007
Femicidio: Crónica de una muerte anunciada, Por Gabriela Barcaglioni | 3-10-2007
Femicidio: Ocho mujeres, Por G. B. | 3-10-2007
Los feminicidios bajo la alfombra , Por Leonardo Bastida | 9-8-2007
Ni una muerta más, | 20-7-2007
Detrás de las paredes, Por Luciana Rosende | 11-7-2007
“Los militares se me vinieron encima”, Por A.W | 11-5-2007
El castigo de nacer mujer en la India, | 19-1-2007
El feminicidio a la OEA, Por Ana María Portugal | 30-1-2006
Países demasiado calientes, | 29-11-2005
Desaparecida, Por Marcela Espindola | 11-7-2005
 

 

Artemisa Comunicación se sostiene gracias al apoyo recibido por los siguientes organismos e instituciones:
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Organización Internacional de Migraciones (OIM),
Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), British Council,
Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IDDH), Ifsa-Butler.
Diseño y Desarrollo: Mariel Burstein