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Un cuerpo ausente
Por Carolina Escudero | 19.4.2007
En la República Popular China la prostitución es un fenómeno que, a diferencia de otros estados, ha sufrido una serie de cambios tanto en su dimensión como en su regulación legal. Las estadísticas oficiales estiman que hay unas 3 millones de personas que la ejercen mientras que para la Academia de Ciencias Sociales de China, la cifra alcanzaría los 20 millones y aportaría al país el 6 por ciento del producto bruto interno.
Las prostitutas chinas se encuentran en casi todos los hoteles –con los que tienen acuerdos- inclusive en los pertenecientes al gobierno. Trabajan en las calles, clubes, saunas, peluquerías y en los salones de té. Están a disposición de todo tipo de hombre desde las clases más altas a las más bajas.
En los últimos años el mercado de la prostitución ha trascendido las fronteras chinas. Los agentes españoles calculan que los beneficios anuales de estas organizaciones rondan los 14.000.000 de euros, repartidos al 50 por ciento entre organizaciones y chicas. Por ejemplo, recientemente fueron desmanteladas unas seis redes de proxenetas chinos en Madrid y un total de 14 personas entre las que se encontraban los principales responsables de “seis mafias”. En las cuentas de los detenidos se detectaron ingresos de 350.000 euros por transferencias internacionales. Asimismo se ha dado a conocer que los responsables de la organización se encargaban de gestionar la actividad de las mujeres, facilitarles las condiciones de trabajo, alquilar los departamentos para el ejercicio de la prostitución, la publicidad así como captación y control de nuevas trabajadoras.
El tema de la prostitución de mujeres chinas se puso en la discusión pública cuando se pudo establecer la relación directa que éstas tenían con algunos funcionarios del gobierno. En noviembre de 2006 cuando un escándalo por corrupción sacudía a Shanghaï, los periódicos nacionales publicaron artículos que relataban las aventuras sexuales de altos dirigentes del partido de la ciudad, de los cuales Chen Liangyu, alcalde interino de Shangai, confesaba tener al menos unas 11 amantes. Estas amantes provenían de los prostíbulos más caros de la capital económica en la que Chen solía distribuir sus horas de placer en un sauna o en hotel con alguna de sus amantes. Estas jóvenes suelen tener entre dos o tres clientes regulares como Chen en la alta sociedad burguesa de China para obtener un salario mensual muy alto. Ámbito político
“Probablemente el gobierno hace la vista gorda sobre la prostitución porque es algo que todo el mundo debe conocer y además que esta insertado en las propias prácticas del gobierno. Se sabe que cuando hay viajes de los propios miembros del partido está incluida la prostitución, incluso en las dietas de los miembros del partido. Tiene que ver con la doble moral que funciona en otros ámbitos de China; por un lado se dice que (la prostitución) está mal y por otro lado se utiliza, está ampliamente reconocida” explica desde España Gladys Nieto, profesora de Antropología de China en la Universidad Autónoma de Madrid. Según la antropóloga “las leyes del año 50 y 53 dictadas por el gobierno de Mao, marcaron una gran diferencia puesto que se provenía de una situación de diferencia de género muy pronunciada ya que en todos los periodos dinásticos en China existían matrimonios arreglados, las mujeres no tenían ni derecho a la herencia. Lo que se produce con el gobierno de Mao es un cambio muy significativo porque gracias a estas dos leyes se permitieron los derechos de los cónyuges a elegir pareja así como la entrada de las mujeres al mercado laboral”.
Gladys Nieto sostiene que “frente a los avances que hubo en esa época desde el 78, con el comienzo de las reformas económicas hasta la actualidad, sí ha habido una serie de retrocesos en cierta medida” y su afirmación se condice con un estudio realizado por la Academia de las Ciencias de Shangai. Éste revela que cuando se inició la política de reforma y apertura en 1978, 138 millones de inmigrantes rurales desempleados se trasladaron a las ciudades chinas y las mujeres migrantes prácticamente estuvieron condenadas a la precariedad y a la prostitución.
Las reformas puestas en marcha por Mao en el ámbito social modificaron la situación de las mujeres en aquel entonces y permite entender lo que sucede en l |