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Voces de Rosario
Por Por Clarisa Ercolano, desde Rosario | 15.5.2006
La Asociación Civil Vox es uno de los grupos homosexuales con más identidad de Argentina. Con sede en Rosario, hace más de 10 años que nuclean a gays y lesbianas –aunque estas últimas se hayan hecho visibles sólo recientemente-; realizaron el Encuentro de organizaciones GLTTBI del Mercosur, en septiembre del 2005; y lograron la modificación de la ley de discriminación municipal que ahora penaliza los actos discriminatorios por identidad de género, sexo y orientación sexual.
"Les Vox surge por la necesidad de crear un espacio propio, para hacer un recorte, y no un recorte separatista, sino para conseguir separar cosas que no surgen en un contexto mixto.” De esta forma, Iris, miembro fundadora de la agrupación Les Vox explica el surgimiento, hace poco más de cinco meses, de esta agrupación que busca abrir un espacio de reflexión y encuentro para mujeres lesbianas en Rosario.
Por su parte, la Asociación Civil Vox es en Rosario la organización no gubernamental por excelencia que nuclea a gays, travestis, transexuales y lesbianas desde hace más de diez años y fue, el pasado año, la encargada de organizar el Encuentro Mercosur que tuvo sede en la misma ciudad.
Un edificio antiguo ubicado en el microcentro de Rosario hace las veces de sede. Escaleras arriba aparece un living donde se acumulan afiches, folletos y revistas educativas. Por las ventanas que dan a la calle flamean, a modo de insignia, las banderas del orgullo gay.
Iris está reunida con un grupo de diez mujeres más, sus compañeras, que al igual que ella, apenas superan los 30 años. Toman mate y se disputan amigablemente las masitas de la merienda. "Cuando uno interactúa se pierden muchas cosas. De hecho, Vox nace para llegar a la comunidad gay y lésbica, pero tiene una fuerte presencia masculina y hasta noviembre del año pasado éramos sólo dos lesbianas. Cuando hicimos la convocatoria descubrimos que había una gran demanda", resume Iris, con su discurso que no necesita de esfuerzos para ser claro pese a su corta edad y su rostro, que aún no se desprende de los rasgos adolescentes.
Les Vox y Vox cuentan en su haber con un logro importante: la modificación de la ley de discriminación municipal que ahora penaliza los actos discriminatorios además de incluir ítems por identidad de género, sexo y orientación sexual. "Ahora hay una herramienta legal", señalan y reconocen a la vez con un dejo de tristeza pero nunca de resignación: "La unión legal de parejas, y la adopción, todavía están lejos”.
Desde la agrupación, aclaran que Les Vox no surge con un objetivo determinado, sino como un espacio para gestar objetivos. Las primeras actividades se enfocaron en talleres que versaban sobre la violencia entre lesbianas y el HIV, pero a medida que transcurría el tiempo, quedaban menos participantes y allí fue cuando percibieron que lo que faltaba no eran talleres, sino espacios de expresión, que eran la principal necesidad. "Ahora surgió un espacio de radio y se nota una participación diferente", apuntan.
Entre pares
"La demanda principal de las que llaman acá es conocer otras lesbianas. ‘¿Ahí se reúnen las lesbianas?’”, cuentan que es una de las preguntas más frecuentes que les hacen casi a diario.
Con el paso del tiempo surgió la necesidad de repensar y tratar la visibilidad, "muchas veces se habla de la comunidad gay y se nos deja de lado, la visibilidad parte desde el lenguaje, no somos gays, somos lesbianas, y lo que no se ve no tiene derechos. Hay boliches gays pero no de lesbianas porque está totalmente oculto, y por eso, adquirir un nombre propio fue el puntapié inicial", remarcan.
Razón no les falta, en Rosario hay al menos tres boliches nocturnos dedicados a captar la atención del ambiente gay y también un par de bares. Para lesbianas no hay ninguno.
“El gay es hombre y la mujer siempre está en disparidad”, dice Iris que agrega que “atenta contra la cultura machista que la mujer pueda conseguir satisfacción con otra mujer y atenta también contra el sistema patriarcal”.
“No es cierto que a los hombres les gusta ver a dos lesbianas porque las ven como objeto de deseo. En el fondo, es difícil que los hombres puedan admitir que no son necesarios”, son algunas de las opiniones que se escuchan dentro de la asociación mientras las fotos y filmaciones de mujeres pulposas y a los besos inundan la tele y las revistas, causando revoluciones |