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Pecado capital
Por Tomas Veitz | 20.9.2005
Mientras cada vez son más los casos de curas homosexuales que salen a la luz, la Iglesia Católica sigue condenando esta orientación sexual. El Judaísmo y el Islamismo, también lo consideran un pecado. ¿Cómo es ser homosexual y ser fiel a un credo? Aquí una estampa de las religiones en Argentina.
"La elección de vida del homosexual debe poder llevarse dentro de la religión sin avergonzarse", exclama Gustavo Iosi Caro, líder de Judíos Argentinos Gays (JAG). Pese a que la lucha de los militantes gays y lesbianas parece conquistar cada vez más espacios, en el campo de los guardianes de la fe todavía no se logran grandes avances. Las principales religiones monoteístas en la Argentina -judía, musulmana y católica-, reprimen en mayor o menor grado la homosexualidad, a partir de lo cual, los fieles con esta a elección deben adaptarse, buscar su nicho, o bien, abandonar el credo.
La religión judía tiene tres grandes ramas: una, que prácticamente está en extinción aquí y en casi todo el mundo a excepción de los Estados Unidos, es la reformista, la cual propone abandonar las milenarias costumbres y tradiciones por algo más laissez-faire; los conservadores, mayoría aquí y en todo el globo, son aquellos que, a diferencia de los reformistas, prefieren mantener los preceptos, hábitos y prácticas hebreas en un marco de adaptación con el contexto social de un país; por último están los ortodoxos, aquellos que se consideran los únicos defensores de esta fe, que respetan a regañadientes todo lo que dice la Torá, el libro sagrado, y que son fáciles de reconocer debido a su vestimenta anticuada para las modas más comunes y corrientes (siempre de traje negro, sombrero y barba larga).
Hecha esta explicación, será más fácil distinguir qué pasa en el seno de estas microcomunidades. Casi desaparecidos los reformistas, o por lo menos no organizados, queda la gran masa conservadora y los ortodoxos. Dentro de los más populares, en el discurso de los líderes religiosos no aparece una condena explícita frente a esta orientación sexual. Desde el Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Meyer, el cual tiene su sede principal en Buenos Aires, explican que no hay una consigna sobre el tema que se baje para cada rabino, sino que queda a libertad de conciencia el discurso que adoptará cada uno en su comunidad.
Entonces, ¿cuál es la posición que toman los rabinos frente a la homosexualidad de los participantes de su comunidad? Caro, de la agrupación JAG (en judío, "fiesta"), cuenta que "la comunidad es muy abierta y comprensible en comparación con otras, y los líderes religiosos son hombres comunes que hacen su interpretación sobre estos temas". "La mayoría de los rabinos conservadores nos entienden, nos apoyan e incluso algunos participan de charlas que nosotros organizamos, otros prefieren no tratar el tema e ignorarnos como si estuvieran en el siglo pasado", dice seriamente.
JAG es una de las agrupaciones judeo-homosexuales que hay en el país. Su líder igualmente aclara: "Nosotros nos nucleamos por ser judíos pero nuestras actividades son culturales. Nos organizamos para realizar charlas, encuentros sociales, análisis de películas, festividades o juegos. Mi militancia es acá, mi religiosidad queda separada para el templo".
Desde 2004 en la Argentina también está funcionando Keshet (arco iris). Esta agrupación está circunscripta en Keshet Ga'avah (Arco iris del Orgullo), que tiene más de 50 organizaciones en todo el mundo y su sede principal en Boston, Estados Unidos. Su historia es una extensa militancia que comenzó en los '70 con varios proyectos en Europa y Norteamérica y que culminó en 2001 con esta gran comunidad en expansión que aglutina miembros gays, lesbianas, transexuales y bisexuales (GLTB).
El líder en la Argentina, Germán Vaisman, se encarga de contar la historia de la militancia judeohomosexual en el país: "La primera agrupación acá fue Amiga en los '80, pero no tuvieron fuerza porque solamente eran un proyecto. Luego la organización Shalom Amigo logró hacer crecer un poco la militancia. Ya en los '90 apareció Gays de la Sociedad Hebrea Argentina (GAYSHA) con Raúl Naidich a la cabeza. Él recientemente dejó la militancia y con él se p |