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| Yunus, galardonado con el Nobel (diario El Mundo) |
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El banquero de los pobres
Por A. CH. | 22.10.2006
Catedrático en Economía y uno de los capitalistas mas exitosos del mundo, Muhammad Yunus obtuvo este año el Premio Nobel de la Paz por sus microcréditos para los más pobres. El trabajo rápidamente lo llevó a la conclusión de que la pobreza no la crean los pobres.
Muhammad Yunus nació en la ciudad de Chittagong de Bangladesh en el año 1940. Casi veinte años más tarde, para 1969 recibía su doctorado en Economía gracias a una beca en Estados Unidos. Dos años más tarde volvió a su país. Y ahí comienza su historia.
Yunus es mundialmente conocido por ser el inventor del sistema de microcréditos. El lugar que funcionó como cuna de sus experimentos fue Bangladesh, un país con casi la totalidad de los habitantes sumergidos en una pobreza crónica. En ese contexto, hay un grupo más sometido y más limitado que el resto: las mujeres. Sobre ellas, Yunus enfocó el proyecto.
El objetivo de este catedrático fue construir un banco especializado en préstamos para mujeres muy pobres. Pero cuando lo intentó se encontró frente a dos problemas claves: en primer lugar, los bancos institucionalizados no confiaban en las personas que no podían demostrar su solvencia para afrontar gastos de devolución y de intereses, por lo cual, no podía conseguir el dinero para comenzar el emprendimiento. En segundo lugar, era mucha la ignorancia, las supersticiones y la inseguridad dado que los hombres tienen muchísimas esposas a las cuales pueden abandonar con solo decir 'me divorcio'. En cambio, sus mujeres no pueden dejarlos. No tienen movilidad dado que no pueden salir sin permiso de sus esposos o de sus suegros, y viven aterrorizadas por la violencia: pueden ser golpeadas en cualquier momento y por cualquier razón.
Aunque no parecía fácil, Yunus encontró la forma de dejar atrás estos problemas: se colocó personalmente en lugar del garante para que los bancos otorgaran el dinero inicial. Después de varias investigaciones de campo que hizo con algunos alumnos, se dio cuenta de que muchas mujeres podían comenzar a solventar muchos gastos y a vivir mejor con solo 23 dólares. Por eso y como primer paso les otorgó a 42 familias esa suma de dinero para que comiencen su microemprendimiento: comprar una vaca, una cabra, telas o cualquier cosa rentable pensando en términos de futuro. Eso iba a permitirles un ingreso suficiente como para devolver el dinero semana a semana, con una pequeña tasa del 1, 2, 3 o a lo sumo 10 por ciento de interés.
La idea inicial de Yunus constaba en dividir sus préstamos por la mitad: 50 por ciento para hombres y 50 por ciento para mujeres. Pero la decisión seguía acarreando un problema fundamental: las mujeres no querían tomar el dinero por miedo a lo que los hombres pudieran hacer.
Respecto de los bancos, la realidad terminó con la desconfianza: el proyecto demostró que era posible basarse en un sistema de confianza, en lugar de un contrato legal. Y también hizo visible el hecho de que las mujeres sabían controlar y administrar mucho mejor el dinero que se les prestaba, porque pensaban antes que nada en su familia, por lo cual lo invertían en emprendimientos realmente rentables que les permitía ir creciendo en su proyecto e ir devolviendo el dinero semana a semana, mientras que los hombres eran más vulnerables a ser morosos.
El emprendimiento de Yunus se transformó en el Banco Grameen en 1983. Y tiene solo algunos requisitos: presta una módica suma de dinero, que generalmente ronda los 100 dólares y cada beneficiaria debe reunirse con otras cuatro para ayudarse, aconsejarse, darse ánimo y para poder llevar a cabo sus proyectos y no romper el pacto de confianza con el banco. El 'castigo' por no pagar semana a semana se transforma en una especie de sanción social: si una no paga, desprestigia al grupo, y no puede conseguir un nuevo préstamo en lo sucesivo.
Esta 'cuestión de honor' hace de este banco la institución con menos tasa de morosos, ya que más del 90 por ciento de los clientes saldan sus deudas en cómodas cuotas y baja tasa de interés, devolviendo todo el dinero. Su estrategia es esta: prestar dinero a mujeres pobres. Esto no solo es una forma de salir de la pobreza absoluta en la que se encuentran sumergidas millones de familias, sino |